Notas de viaje

"La lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren."

Francis de Croisset


viernes, 26 de julio de 2013

Islandia IV: Canción de hielo y fuego



Islandia es un país de contrastes, de paisajes antagonistas forjados por una historia de hielo y fuego. El recorrido de la carretera 1 es una muestra de ello. Al pasar la población costera de Vik, te introduces de lleno en un campo de lava que abarca más allá de lo que la vista puede alcanzar. Esta llanura es una alfombra cubierta de mullido musgo verde, que tapiza viejos valles glaciares, antiguos delta desde las altas montañas interiores hasta el mar. Son kilómetros y kilómetros de tapiz de magma solidificado que el ahora extinto volcán Laki lanzó en la primavera de 1783, sepultando todo lo que encontró a su paso. Ahora la carretera de circulación atraviesa este cementerio de piedra y no puedes más que sobrecogerte ante tanta inmensidad. De repente la lava va dejando paso a la arena. El horizonte se hace más amplio y tras una curva un coloso de piedra de case 800 m de altura cae en vertical sobre la carretera. Abrumado por esta visión, al dejarlo atrás te introduces en una llanura de arena recorrida por numerosos ríos procedentes del desague del gigantesco Skeidararjokull uno de los mayores brazos de hielo del coloso Vatnajokull, la mayor masa de hielo del mundo fuera de los polos. Estas llanuras de arena, aportes de los glaciares, se denominan Sandar y ocupan la mayor parte de la costa sureste islandesa. En esta parte el fuego cede el testigo al hielo que se vuelve el protagonista del paisaje con innumerables glaciares que descienden desde las altas cumbres de Vatnajokull hasta casi el nivel del mar, teniendo su culmen en la preciosa laguna glaciar de jokullsarlon, donde el glaciar Breidamerkurjokull se deshace en numerosos icebergs de hielo azulado.
La canción de hielo y fuego no termina en esta laguna, entre focas y charranes. Por toda Islandia hay vestigios de obras pasadas gravadas con rojo magma. Las denominadas Tierras Altas son un enorme desierto de polvo negro y ceniza. El origen y entorno del Lago Mytvatn es un cúmulo de campos de lava y cráteres y montañas que se desescaman en heridas amarillas y crepitan desprendiendo calor y humos vaporosos. Allí la corteza terrestre es un estrecha línea que separa la calma y la belleza naturales del terrorífico y ardiente infierno que se puede desatar cuando la naturaleza alivia sus tensiones por los puntos calientes de la tierra. Sin duda será esta una canción de hielo y fuego que se seguirá escribiendo en el futuro.

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